lunes, 28 de noviembre de 2011

Tic-tac, tic-tac.


Simón se recostó sobre el incómodo asiento del vagón de metro. Le esperaba un largo trayecto por la circular y por descuido no llevaba encima su habitual lectura. Aburrido, clavó la mirada en su reflejo de la ventana de enfrente.
Su vida, pensaba, se había convertido en vorágine de sucesos y circunstancias sin sentido sobre los que no tenía control alguno. Hubo un tiempo en el que le parecía sencillo hablar de optimismo con una sonrisa en la cara, pero ahora era el aroma del escepticismo el que flotaba envolviendo sus amargas reflexiones. Incluso, aún hoy, se le coloreaban las mejillas al no reivindicar un ponerse en pie, un gritar las cosas hasta que duelan los pulmones, un pensar que todo es posible. Suponía que, en el fondo, aún quedaba algo del ingenuo que un día fue.
Observó con atención sus vidriosos ojos preguntándose si él, una unidad insignificante más de vida entre seis mil millones, tendría algo de fuerza para decidir sobre el futuro. Negó con la cabeza, no creía si quiera tener control sobre sí mismo.
Estaba desencantado con la dirección que estaba tomando su vida, desencantado con la que había tomado el mundo. Una llama tenue y suave de nostalgia, era lo único que le quedaba de lo que había sido. Reconocía las jóvenes facciones que se plasmaban en el cristal y sin embargo era como ver una cara conocida que no consigues ubicar.
Contempló a la mujer que le sonreía sentada a su lado y comenzó a divagar.
Poco a poco eran los momentos más felices los que peores recuerdos le traían. La felicidad, traidora liberadora de conciencia, le estaba desquiciando. Volvía a su cabeza repetidamente el recuerdo doloroso, y no podía hacer otra cosa que intentar apartarlo. Aveces exclamaba sorprendido por el dolor que podía causar esa simple reminiscencia.
Simón se preguntaba si el resto sentía lo mismo y si lo sentían cómo no eran capaces de verlo y de decir “Te doy mi pésame por otra ilusión perdida, pero recuerda que es el ciclo de la vida. Ahora podrá nacer en algún rincón de tu mente otra nueva decepción”.
Dolía tanto que aveces por unos segundos tenía la sensación de quedarse sin respiración, tanto que sin quererlo se encerraba en un bucle del que no era posible salir. Se prometía no caer de nuevo en el error de vivir. Prefería una existencia intermedia; un fantasear como sustitución, y soportar sólo la realidad cuando la situación era insalvable. Pero ya no podía porque la vida era una droga de la que uno podía no desengancharse una vez que la probaba.
Tenía la impresión de caer, caer, y caer, hasta que no quedaba una gota de sí. Se estaba consumiendo por completo en un caos de nuevos recuerdos.
¿De dónde provenía su angustia? Era algo a lo que no conseguía contestar. Su vida era tan común como la de cualquiera, uno más entre la amalgama de soñolientos pasajeros que el subterráneo transportaba. Y sin embargo el desconsuelo persistía, aferrándose a sus entrañas, invadiendo su intelecto.
Odiaba sus propias concepciones. Arrugó molesto el entrecejo. ¿Cómo hacían las grandes mentes para embellecer la melancolía y no hacer literatura barata?. Se revolvió violento.
Cuando se sentía así sólo podía proyectar sus razonamientos esperando que la tortura recayese sobre ellos en su lugar.
"Es lo que tenemos las mentes autodestructivas", se dijo el chico, "somos capaces de destilar sufrimiento hasta de lo que más queremos. Somos una bomba de relojería, cualquier palabra, nota musical, imagen en un momento concreto pueden ponernos en marcha."
Se desperezó, estirando los brazos, y sus azules pupilas irradiaron un destello, de demencia, cuando al acercarse involuntariamente la muñeca al oído escucho la respuesta susurrante del tic tac del reloj.

lunes, 14 de noviembre de 2011

ÁCAROS II


Querido blog mío, hoy de nuevo escribo con la crispación y la afrenta como musas. Y es que de verdad hay imbéciles en la vida, y como la mayoría de las veces tu "supervivencia", por así decirlo, radica en estar bien calladito, no tengo otra que desahogarme donde puedo. Ojalá cada entrada que escribo pensando en alguien en concreto lo leyese la persona a la que va dirigida. Sé que probablemente no es así, pero me gusta imaginarme mi propio mundo perfecto.


ÁCAROS Y MÁS ÁCAROS.

" Esta vez no fue una invitación a café la que me hizo reconocerle. No hizo falta que me hablase de ningún libro, yo tenía la certeza de que se sabría muchos de memoria, es más, estaba completamente segura de que incluso habría pensado en ellos.
Y sin embargo ahí estaba, como si del mismísimo Gregorio Samsa tras su transformación se tratara. Un ácaro, moviendo sus patitas y sus pinzas, retorciéndose del placer de saberse dueño de la situación. Y es que estos ácaros necrófagos se regodean viendo el terror en los ojos de su víctima antes de ser su acompañamiento para el té.
Son los más peligrosos. Normalmente las especies fitófagas se conforman con pasar desapercibidos, con que nadie se dé cuenta de lo que que realmente son, asquerosos parásitos de la realidad y del ingenio. Seres pseudo-inteligentes, que se ven a sí mismos como genios.
Pero los necrófagos suelen ostentar cargos de poder, lugares donde demostrar su "valía", donde no se oigan los gritos de socorro.
Clavó su mirada en mi largo rato. Supongo que pensó que no sabría averiguar qué era. Porque esa es otra, estos pequeñísimos quelicerados sé creen únicos.
Le observé en silencio, cavilando sobre si el mundo tendría solución con una plaga como esta y si yo conseguiría salvarme de ese proceso, esa metamorfosis que destruyó y aún destruye la humanidad.
"Luego, a pesar suyo, su cabeza hundióse por completo y su hocico despidió débilmente su postrer aliento". Y es que la vida de los ácaros no es muy larga, por eso os animo a alejaros de ellos no vaya ser que sea contagioso."
- Mmmmmm...Me gusta aunque es algo superfluo.
- ¡Bahhh! Peores críticas he oído. Hay quien dice que ni siquiera soy yo quien escribe.

viernes, 28 de octubre de 2011

Pequeñas discusiones dialécticas.


Queridos y escasos seguidores;
Estreno mi nueva dirección de blog (comoconociaitziar.blogspot.com), más acorde con la propiedad del mismo, con una nueva entrada.
No seáis demasiado duros juzgándaola pues últimamente no tengo mucho tiempo y estoy trabajando en algo que espero poder publicar dentro de poco.


PEQUEÑAS DISCUSIONES DIALÉCTICAS.

El sofocante vapor del invernadero del Jardín Botánico inunda mis pulmones. Aspiro el aire húmedo con los ojos cerrados.

- ¿Sabes? Nuestras discusiones son como una partida de ajedrez.- Rompo el silencio.
- ¿En serio?. A mí me recuerdan más a la bomba de Hiroshima.
- Mmmmm no. No somos destructivos, si no constructivos. Aunque es cierto que tu cinismo es contagioso. Tu forma de hablar tiene ese atractivo del disfrute masoquista. Como cuando estás melancólico y escuchas "El requiem" de Mozart.

Callamos mientras observamos unas preciosas nepenthes carnívoras.

- Gracias por... tu humanidad, supongo. - Contestas pensativo.- Viniendo de ti es casi empatía... Me ayuda a tener los pies en el suelo.
- Uyyyy creo que cometes un error de concepto. Yo en vez de "gracias por tu humanidad" diría "desgracia de humanidad".
- ¡Y luego soy yo el desencantado!- Respondes divertido.- Deja ya de martirizarte. La humanidad se extinguió hace tiempo. No sé si por un meteorito de sandeces o por una infección de hipocresía, pero hoy en día no hay personas. Son poco más que una leyenda, un viejo cuento para asustar a los niños. Deja ya ese pesimismo, me da la sensación de que discuto conmigo mismo. A ti siempre te fue más lo de luchar por causas perdidas.
- Eso ha sido un jaque mate en toda regla. Vamos a ver al Gingo, me apetece contemplar su dormida lucha contra el tiempo.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Costes directos e indirectos de mi vida diaria.


Supongo que todos habréis visto alguna vez el cuadro de "El grito", sobre él Munch escribió: "Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.".
Esas pinceladas me han sobrecogido desde pequeña. Tengo que reconocer que ese cuadro me daba miedo, me fascinaba, pero me aterrorizaba.
Hoy en día aún tengo muy asociado sugestión con pánico. Esa atracción por lo que provoca temor y ese pavor hacia la persuasión. Adoro esa seducción por el horror de esta vida que hace tan perfecta la belleza que también hay en ella.
Os dejo... lo que sea que pueda ser esto que he escrito, deleitándome en esa belleza de lo deformado.

¡CRACK!
- ¡Uy se ha roto el mundo! Y tu perfume huele a hiperestaflación galopante por lo menos, los valores de la hipocresía tienen tasas superiores al 1000% anual. Los sentimentales ya no tenemos nada que hacer salvo estar pendiente de las rentas del activo financiero de nuestra dignidad.
- Pero qué importa una bolsa ¿no?, si fuese por lo menos un monedero... Pero la gente hoy ya no entiende de nada ¿comprendes?, prefieren unas bolsas de basuras para esconder dos o tres milloncejos. Ya no estoy a la moda, ¡no tenía ni idea de que eso fuera... chic!
- ¡Mira fuegos artificiales! Ahhh no lo siento, sólo era el boom inmobiliario. El mundo debería entender que el único dinero posible son nuestros propios valores, nuestros sentimientos y nuestras ideas. ¿No crees que sería ideal ir al mercado y decir deme esos zapatos que tengo una idea de 7 y un sentimiento de grandeza?.
- ¡Ugh! No por favor, ni lo pienses. ¿Te imaginas qué el mundo fuese como tú y yo?. Habría estallado la Tercer Guerra Mundial antes de que se hundiesen los bancos con las hipotecas subprime. Jamás podrías comprar nada con los “costes en suelas de zapatos” que tendríamos. Los idealistas somos así, montañas rusas. Con principios tan débiles como una pajita pero, que al ser flexibles, nunca se doblan con el viento, al contrario que el recio árbol...
- Empiezas a divagar... Todo es culpa de la cortesía. Eso de llamar señor a quien te da latigazos en la espalda. Ser capitalista hoy en día debería ser un hecho imponible con un tipo impositivo del 200% como mínimo.
- Sin duda. Los modales son pura externalidad. A mí cada día me cuestan por lo menos 3€ más iva. ¿ Y si montamos una empresa? “Reeducación S.A.”. ¡Suena divino!
- Suena a patraña. Debería de ser... “Educación” porque lo que hay hoy en día no lo es. O “Antieducación S.L.”, la educación salvaje, borrar esas dichosas reglas sociales que nunca entenderé. Sentido común le llaman. ¡Já! Y un cuerno.
- Lo siento pero creo que de ese nombre ya tiene el copyright Esperanza Aguirre. ¿No has leído los periódicos?.
- ¡Ah, si! Ese terrorismo contra el futuro. Bueno voy a reajustar mi activo y mi pasivo que mis neuronas ya están en situación de quiebra.
- First in, first out. Me voy a mi casa a repasar los ratios.

sábado, 20 de agosto de 2011

Mi crítica.


Hoy haré algo que nunca antes he hecho: dar en este blog mi más sincera opinión sobre temas muy concretos de actualidad sin dejar opción a segundas lecturas. En general me gusta animar a que la gente piense por si misma y suelo tender más a los abstracto, filosófico o literario, pero si pido un cambio al mundo lo primero que debo hacer es cambiar yo. Siento que alguien se pueda sentir contrariado o incluso ofendido, pero esa no es mi intención.

Un fantasma recorre el mundo, el fantasma de la crisis; porque eso es lo que estamos viviendo, una de las mayores crisis históricas. Hemos vivido durante años de un agotado sistema capitalista y ha terminado por explotar. ¿A quién le sorprende sinceramente?. El capitalismo, económicamente, un sistema de libertad de mercado no es tan libre como se dice pues él mismo se define como un sistema cíclico. Tiene grandes momentos de auge y de crecimiento que se pueden dar solamente aceptando una crisis posterior. Un sistema que se basa en que unos países se enriquezcan a costa de otros, esa mítica frase de "tienen que haber pobres para que puedan existir los ricos". ¿Por qué nos sorprende entonces la crónica de esta crisis anunciada (Recomiendo el artículo "Crónica de una crisis anunciada" de Guillermo Casanovas)?, ¿Por qué nos sorprenden las revoluciones y levantamientos que se están dando en muchos países?, ¿Por qué nos sorprende la crisis política?, ¿Las barbaries sufridas?. ¿los cambios de mentalidades?. Muy sencillo porque nos hemos acostumbrado tanto a aplastar a otros para levantarme yo, a la bonanza actual, que se nos olvido que el hambre vendría mañana, que esos seres aplastados son tan humanos como nosotros y en algún momento las cosas tenían que cambiar (ahí está China, hemos vivido años a su costo gracias a que sus productos son más baratos debido a la falta de derechos de sus trabajadores y ahora no podemos hacerle frente, no podemos competir, salvo renunciando a los nuestros).
Me rio mucho con las explicaciones de la gente para la crisis, aunque lo hago sólo por no llorar; nos han lavado el cerebro. La crisis ya estaba prevista, la crisis no se formó en los ocho últimos años, la crisis ha ido creciendo y creciendo. ¿Basándose en qué?, pues en la ingeniería financiera, las hipotecas subprime, la reestructuración de paquetes, inversiones tan poco seguras como la inmobiliaria o el turismo, la especulación financiera, las CDS (credit default swaps)...Lo que pasa es que la política actual tiene visión a corto plazo y los mercados son los lideres indiscutibles del mundo, el mundo ya no es humano son dígitos imaginarios en la bolsa.
Pero la crisis económica no viene sola. Todas esas consecuencias sobre las que me he cuestionado antes están ahí. Y es que esto es una crisis lo mires por donde lo mires; económica, social y políticamente.
La población de los países reprimidos se levanta contra los lideres impuestos (lideres que la mayor parte de las veces convenían mucho a esos países más "desarrollados"). Surgen movimientos cada vez más opuestos. Y los gobiernos ya no saben que hacer. Tiran hacia un lado y hacia otro intentando que no se lleven sus preciados votos ni el centro, ni la derecha, ni la izquierda. Ya no se identifican con nada, sólo con salir lo mejor parados posibles.
Hay encontronazos entre fuerzas contrarias. Y lo mejor para convencer a tus votantes es decir verdades a medias o no decir toda la verdad.
Se nos dijo, por ejemplo, que la visita del papa no traería consigo gasto público pero se olvido mencionar el coste de oportunidad en servicios públicos como el transporte, las desgravaciones del 80% a las empresas colaboradoras...
Y sólo se les ocurre frenar los altercados con una desmesurada violencia policial...
El problema es que hay demasiada gente desencantada (con intenciones mejores o peores, con más o menos razón) que prefiere no votar. Dirigentes del movimiento 15M declararon hace poco en televisión que buscaban la abstención; es verdad que los grandes partidos pueden hoy no representarte pero no votar no es la solución. Eso es dejarlo todo en manos de los mismos. Lo que necesitamos es movimiento joven pero movimiento real, que tenga un impacto, que consiga votando a otros partidos o creando uno propio, un cambio, el fin del bipartidismo, necesitamos más gasto social por ejemplo en educación; porque sin educación somos manejables y porque ese no investigar ese pasotismo nos ha llevado a donde hoy nos encontramos. Por ese no enterarnos en la elecciones sacan más votos los más corruptos, por eso está muriendo poco a poco la izquierda.
Estoy pintando muy negro todo, pero tiene solución. No sé cual será exactamente pero se pueden hacer cosas.
Por ejemplo, y como ya he dicho, invertir en educación. Conseguir que los adultos del futuro tengan una visión moral y crítica, una conciencia social. Buscar y vivir pensando más en los de alrededor. Privarme de cosas yo porque el otro también tenga algo. Deberíamos hacer frente a la crisis como Europa, dejando atrás fronteras, la xenofobia y el miedo, creando bonos europeos y imponiendo una política fiscal común. Sacando el dinero en B (con el cual podríamos salir de la crisis) creando trabajo, solamente creando puestos de inspectores en vez de quitándolos. Quitar poder e inversión en la iglesia y el ejercito en vez de bajar el sueldo de funcionarios y empleados públicos. Dejar atrás propuestas "máscara" y distractores como un bachillerato de excelencia o celebrar las próximas olimpiadas. Cambiar la ley electoral (acercándonos más al modelo alemán de doble vuelta para evitar la sobre dimensión de escaños virtuales que hacen que muchos partidos con más representación que otros tengan menos escaños (como IU) y que ayuda a mantener el actual bipartidismo...
No pretendo solucionar algo tan complejo, con tantas variables, diciendo unas cuantas ideas, intento criticar lo más constructivamente posible lo que veo en el mundo y en nuestro país. Intento aportar lo que pueda, conseguir un movimiento por parte del resto, intento pensar. No critico las ideas de otros (siempre y cuando se defiendan con razón y paz), no pretendo convencer, critico la falta de interés, el creer las cosas a la primera, la ingenuidad y la inactividad.
Te necesitamos a ti porque tú junto conmigo y con el otro somos el futuro que habrá de llegar. Dejemos atrás las mandas corderos y gritemos con todas nuestras fuerzas para echar este fantasma que nos está acorralando. ¡Rehumanicemos el mundo!


Gracias a los seguidores y lectores de esta página. Y también quien hace poco me corrigió un error (ya subsanado) en mi entrada Indignada, me alegra que me ayudéis a mejorar cuanto sea posible.

jueves, 28 de julio de 2011

DECISIONES.


Como me aburro de no hacer nada hoy os dejo un relato rápido basado en hechos reales. En realidad fue mucho más gracioso de lo que se puede intuir aquí pero el humor no es lo mío.

DECISIONES.

- Este es el último tubo. - Me alienta la enfermera observando preocupada el cada vez más marmoreo tono de mi piel.- Ya está. Acabé.- Retira la aguja y se marcha dejandome descansar en la camilla.
Desde siempre he tenido miedo a las agujas. Me han enseñado mil formas de controlarlo pero nunca lo he conseguido. Intento recordar cuando comenzó este fobia absurda pero creo que me ha acompañado desde que nací.
Salgo a los diez minutos ante la atenta mirada de mi médico; por su cara recuerda perfectamente la última vez que me desmayé cuando me sacaron sangre.
Me siento en la parada del autobús y pronto me doy cuenta de que no es la mía. Aún estoy mareada. Espero igualmente el autobús y cojo el primero que llega sin fijarme en el número, sólo quiero saber a dónde lleva.
Hay tantas cosas que yo no he elegido en mi vida; mi nombre, mi cumpleaños, el miedo a las agujas... Cuántas cosas más habrá de las que no soy consciente. Y sin embargo para una vez que puedo elegir, una decisón importante, decidir quién voy a ser, y me resulta imposible. Es como estar ante un abismo sabiendo que tengo que saltar y nada puedo hacer para evitarlo.
- ¡Última parada!- Avisa el cansado conductor.
Bajo y ando unos metros hasta la siguiente parada que veo sin importarme tampoco cual será el trayecto de estos nuevos autobuses. En realidad esto me recuerda un poco a la teoría de las cuerdas de Einstein. Según esta las partículas elementales son bjetos extensos en una dimensión, las cuerdas. Nuestro Universo posee dimensiones espaciales adicionales, curvadas sobre sí mismas y de un tamaño que las hace inobservables a las energías actuales, pero que influyen en el comportamiento de las partículas a energías muy altas.
Es como cuando llueve y ves caer las gotas sobre un lago. Si debajo de ese existiese un universo bidimensional,los peces verían las ondas formadas y aunque no puediesen observar las gotas podrían intuirlas.
Así es un poco viajar en autobus sin rumbo. Y así es un poco mi vida. Miles de decisiones tomadas por mí o por otros, pero desde mi universo no puedo ver esas gotas sólo su resulatado. Las ondas de mi vida.
Bajo del segundo autobús solicitando parada en un lugar cualquiera. Necesito aire, mi cabeza da vueltas. Cada vez veo más cerca ese acantilado y sólo necesito que alguien me diga "Estas haciendo lo correcto" o "Te estás equivocando totalmente".
Nunca me han gustado las decisiones irrevocables. Me gusta tener un plan B, o mejor todo el abecedario.
- ¿Estás bien?- Me pregunta un hombre por la calle.
- Sí. Acabo de descubrir que en el fondo me gustan las agujas.

martes, 26 de julio de 2011

Cambio de filisofía.


Querido, abandonado y poco leído blog; hace bastante que no te escribo y esto tiene su razón. Por una parte en verano hay demasiado que hacer y por otra no sé si lo que escribo llega a alguien. Igualmente hoy he decidido que ya era hora de retomar esta empresa con o sin futuro.

Cambio de filosofía.


El ronroneo de la ociosa brisa estival se recrea retozando dormilona entre las lavandas como desafiando a moverse a todo lo que le rodea, en contra de la habitual pasividad del verano. Intento retener en mi retina, en mi piel y en todos mis sentidos la deliciosa escena.
Me distraen un par de abejas que liban el néctar de las perfumadas flores como si intentasen paladear cada segundo, succionando cada instante de la vida. Disfruto del zumbido de sus alas que esparce tan agradable aroma, sabiendo, sin duda, que tendré que apartarme rápidamente en caso de que a tan graciosos insectos se les ocurra desinteresarse de la flora y buscar nuevas aficiones. Me recreo minuto tras minuto en esa tranquilidad tensionada de saber que lo único que me preocupa no tiene importancia y que las cosas con importancia en ese instante no me preocupan.
En verano el tiempo se ralentiza haciéndote sentir como en una dimensión paralela. Es el cambio de la filosofía del café a la libre doctrina de la cerveza. El mundo deja de girar y solo flota al compás de las dobles corcheas del violín solista de Vivaldi entre doradas burbujas de optimismo.
Todo mi universo es ahora el reflejo de la brillante luz del sol sobre el morado.
Pero las pequeñas y las grandes cosas se derrumban a mi al rededor. Hay tragedias y alegrías. Entonces, cuando soy consciente de esto, algo tira de mí para que salga del letargo de mi mundo de cristal. No puedo estar quieta, hace mucho que acepté vivir por las causas perdidas.
Porque no hay blanco sin negro y a mí no me gusta correr tras la vida, prefiero echarle una carrera.


Bueno, espero no aburriros demasiado y seguiré estos día publicando un par de ideas que andan por aquí flotando.